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Hay días que…

Hay días en los que sólo te apetece llorar, reír, saltar, estar sola, bailar, hablar.
 
Hay días en los que eres un cóctel de emociones tan grande que ni tú misma entiendes el porqué de todo.
 
Entonces me pregunto, «¿A quién hago caso?, ¿Me dejo llevar por la alegría, salto, sonrió y me olvidó, o le doy su espacio a la tristeza, esa que tan sabias lecciones regala?.
 
¿Son las lágrimas la mejor forma de sacar lo que siento?.
 
¿O tal vez debería hacer un esfuerzo y soltar a través de palabras todos esos miedos, pensamientos y emociones que se mezclan en mi cabeza a modo de coctelera? 
 
Os confieso, que la mayoría de las veces callo y lloro, pero a solas… 
 
Estoy segura que sería mucho mejor hablar y evitar que mi cuerpo somatice tanto silencio. 
 
Pero ahora, soy así.
 
Sé que descubriré muchas más mujeres dentro de mi, estoy segura de que algunas harán que me enamore de ellas locamente y me sienta muy orgullosa, otras como buenas maestras llegarán para enseñarme. 
Tal vez, esta mujer que soy hoy en día sea de esas, sea como sea, tengo claro, que a todas ellas les daré la oportunidad de manifestarse libremente en cada momento tal y como necesiten, y a día de hoy las lágrimas de esta mujer son la manera de soltar y dejar ir. 
 
Da igual el tipo de mujer que sea, creo que el secreto está en amarse como si solo pudieras amarte a ti misma, sentirte orgullosa de quién eres, aprender a no juzgarte por lo que sientes, saber perdonarte y ser comprensiva contigo misma. 
 
¡Qué más da si te sientes loca por querer llorar y reír a la vez!
¡Qué más da querer bailar pero a la vez quererte sentar en el suelo de tu habitación con la música que sabes que te hará llorar !
 
¡Da igual!
Todas esas mujeres eres tú, y se merecen empatía y amor, mucho amor. 
 
Ese ha sido mi mayor aprendizaje en estos últimos meses. 
 
Qué difícil es hablar de uno mismo, que difícil es desnudar tu alma y darle voz a tus pensamientos, sentimientos, miedos y emociones. 
 
Hay días en los que ni yo misma sé quién soy,  ¡como para contárselo a otros!
 
Hay días que ni sé quien soy, ni sé que quiero o como estoy caminando por este mundo, cuál es el rumbo de mis pies, ¿los dirijo yo? O, ¿ son ellos los que de forma automática me mueven?
 
Hay días que estoy muy perdida, , pero empiezo a pensar que son esos días los que dan sentido a mi desarrollo personal, porque a pesar de ser un cóctel de emociones, hacen que me conecte con la esencia de esa mujer que tanto me gusta. 
 
Os dejo una frase de mi querida Vanesa Martín con la que me sentí tremendamente identificada esos días en los que aún, no me quería. 
 
«Y es que me he visto por la espalda y no me conocí, masticando vida nueva que no me tragué, he llenado mis ojos de arena y cuidado mis despojos, pidiendo una tregua» Culpa, Vanesa Martín
 
 

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